Aprende a aceptar y a fluir con los cambios de la vida

«Cuando llega el momento, la oruga no tiene otra opción que aceptar el cambio.»

Los seres humanos somos así, la razón nos da la oportunidad de tener las cosas bajo control (o al menos intentarlo), aunque en la mayoría de los casos lo que hacemos es oponernos a los cambios que nos impone la vida, lo que provoca la frustración.

Intentamos por todos los medios salirnos con la nuestra, cosa que a veces pasa, pero que otras muchas no. No aceptamos la «derrota» cuando deberíamos ceder, a veces por orgullo, otras por ego, otras por cabezonería.

Cuando nos oponemos a cambiar, la vida se vuelve más pesada y nos aprieta cada vez más y más y más… hasta que por fin no queda de otra que aceptar las cosas o seguir luchando y hacer de tu existencia una auténtica «pesadilla».

Si es la vida la que te obliga a cambiar, pero te opones, ten por cuenta que no cesarán de ocurrirte cosas para que vayas en esa dirección que no quieres ir. Esto, se llama destino.

¿Que no crees en el destino? ¿Entonces cómo le llamarías a la transformación que tiene la oruga en mariposa? ¿A caso no es un proceso por el que tiene que pasar sí o sí? por lo tanto ¿Puede la oruga, con su libre albedrío, decidir no convertirse en mariposa?

O incluso ¿no es la muerte el más claro ejemplo de que existe un destino?

Puede que te preguntes que qué tiene que ver el destino en todo esto, pero lo cierto es que conocer tu destino te ayuda a conocerte a ti mismo.

Normalmente, para las personas más escépticas es difícil de entender esto, pues piensan que no hay forma alguna de «conocer el futuro». Aun así, si eres una de esas personas, pero has llegado hasta aquí, es probable que, al menos, seas alguien de mente abierta.

No sé si conoces o has oído hablar alguna vez de la Astrología, pero ésta es la ciencia más antigua que se conoce. Ya se usaba mucho antes de cristo, siendo muchas (por no decir todas) las civilizaciones que que habitaron la tierra que la usaron.

La astrología se usaba antiguamente en conjunto con la medicina, filosofía, psicología, etc… Grandes pensadores y maestros de nuestra historia la estudiaron y practicaron, como fue el caso de Platón, Aristóteles, Ptolomeo, Pitágoras, etc…

Básicamente, la astrología, pertenece a nuestras raíces como especie, pues, como dije antes, en todas las civilizaciones hay hallazgos del uso de ella. Es un conocimiento muy antiguo que gracias al cristianismo se abolió y posteriormente se desprestigió.

Lo que conocemos hoy como astrología nada tiene que ver con este conocimiento antiguo, pues los horóscopos y signos del zodiaco no nos definen y es algo muy genérico para la riqueza que podemos obtener de la carta astral de cualquier individuo.

Que tu signo solar sea el de Leo (como comúnmente se llama, soy Leo) no quiere decir que seas, te parezcas o te definas en lo más mínimo con las características de ese signo.

Lo que quiero transmitirte, sin llegar a aburrirte, es que usando bien este conocimiento que nos dejaron los antiguos (la astrología) podemos evolucionar enormemente en todos los aspectos de nuestra vida y, por supuesto, conocernos muchísimo a nosotros mismos, tanto, que no te puedes llegar a imaginar.

Conócete mejor para afrontar los cambios

Cuando una persona se conoce bien y sabe cómo puede actuar frente a cualquier circunstancia y/o hecho en su vida, puede trabajar sobre la respuesta que tendrá sobre ello, es decir, puede trabajar en sí misma. Lo que llamamos causa y efecto.

Todos, ante una causa actuamos de una forma que está determinada o condicionada por nuestro carácter o forma de ser, lo que quiere decir que ésta tendrá un efecto distinto para cada uno de nosotros.

Tendrá un efecto distinto porque todos somos diferentes unos de otros y nuestro interior (llámese psicología, razón, etc…) es diferente y necesita cosas diferentes para una misma causa, quiero decir:

No podemos tratar un mismo problema de igual forma en 2 personas, pues estas 2 personas no son iguales. Sin embargo, es lo que se lleva haciendo «toda la vida» en el ámbito de la medicina.

Todos los tratamientos para las diferentes enfermedades o patologías se ejecutan de igual modo para todo el que las padece. No se investiga en la causa de esas patologías o enfermedades y mucho menos en cómo nos afecta individualmente.

Aquí es donde retomamos el tema de la astrología, puesto que los antiguos sí se basaban en la individualidad para ofrecer un tratamiento dependiendo de las características del individuo, basándose en su carta astral.

Tanto si conoces la astrología como si no, te recomiendo este sitio en el que una astróloga te hará tu carta astral.

Gestiona las emociones

Gran parte de nuestro carácter o personalidad es fruto de las bases de nuestra infancia, de la educación que hayamos recibido y de si nuestras emociones están sanas o por el contrario están algo perturbadas.

Los traumas, por ejemplo, todos tenemos traumas que en la mayoría de los casos hemos desarrollado en nuestros primeros años de vida y que, sin saberlo, condicionan nuestras relaciones, carácter o comportamiento con nuestro entorno. ¡Y los ignoramos!

Los ignoramos porque hemos crecido con ellos y ni tan siquiera somos conscientes. Igual sabes que te cuesta ser más simpático/a, pero no sabes de dónde viene esa conducta y ¡todo viene de algún sitio!.

Cuando una persona crece alrededor de alguien violento, por ejemplo, tiene un porcentaje bastante alto de ver la violencia como algo natural. Éste es un ejemplo brusco y que puede ser fácilmente identificable, pero hay otros muchos que pasan desapercibidos debido a que aun nos queda mucho camino y mucho por aprender en cuanto a nuestras emociones.

Siempre nos hemos preocupado en dar una buena educación: ser agradecidos, amables, corteses, simpáticos, etc…, pero, ¿a cambio de qué?

A cambio de no poder expresar nuestras emociones porque esa educación la está reprimiendo. ¿Cuántas veces has escuchado «porqué lo digo yo y punto»?

Este es el típico caso de padres, tutores o educadores que ejercen esa «educación» imponiéndola, reprimiendo cualquier emoción o sentimiento de ira, descontento, disconformidad, etc…

Nos han enseñado (y nos enseñan) a obedecer sin derecho a réplica (mostrar nuestras emociones), lo que crea una sociedad cruel, sin sentimientos y con profundos traumas internos que en la mayoría de los casos ignora.

Cuando un niño/a quiere:

  • Llorar de rabia, déjale que llore y se exprese, no le reprimas y ayúdale a gestionar esas emociones;
  • Llorar de alegría, déjale que llore y se exprese, no le reprimas y ayúdale a gestionar esas emociones;
  • Gritar de rabia, no le reprimas y ayúdale a gestionar esas emociones;
  • Gritar de alegría, no le reprimas y ayúdale a gestionar esas emociones;
  • Etc…

Hay que gestionar más, ayudar, entender y empatizar en vez de reprimir. Cuando se reprimen emociones o sentimientos se crean traumas e individuos crueles que creen que esa crueldad o dureza en sus emociones es algo natural.

Aplicar este tipo de educación emocional es algo que requiere de mucha más paciencia que aplicar «la otra educación», la doctrina. Cuando adoctrinamos es mucho más fácil, simplemente esto es así y punto, no se aceptan réplicas de ningún tipo.

Aun así, si te conoces a ti mismo y sabes cómo puedes actuar en determinadas circunstancias, puedes trabajarte consiguiendo mucho más auto-control.

A donde quiero llegar es a la importancia de que cada uno/a se conozca bien y entienda cuáles han sido sus carencias emocionales a lo largo de su vida.

Con la astrología es verdaderamente fácil y rápido, ya que bastaría con una sesión para evidenciar todas y cada una de esas carencias, cosa que a través de la psicología, por ejemplo, sería algo más difícil puesto que el psicólogo/a va a ciegas, no te conoce y le llevará un tiempo llegar a hacerlo (si es que lo hace).

Con tu carta astral no hay dudas, lo que se ve es lo que es (siempre que tu hora de nacimiento esté correcta).

No quiero decir que la psicología no ayude o que no sea válida, es más, si para ti es válida es más que suficiente y no hay más que hablar. Lo que si quiero que entiendas es que ésta es una fantástica herramienta de auto-conocimiento y que afrontar las pruebas o cambios en nuestras vidas depende de nuestro estado psicológico y emocional.

No puedes cambiar las cosas, pero puedes cambiar tú

Se trata de adaptarte, de fluir con las cosas que van llegando, si te opones será peor pues aquí el destino, tu destino, está obrando y de una u otra forma tendrás que vivir esa experiencia.

Cuando conoces la astrología y sabes o tienes a alguien que pueda interpretar tu carta (tu destino), tendrás en tu mano una guía para afrontar los diferentes cambios que vienen a tu vida.

Es como tener un mapa de tu vida, donde sabrás qué obstáculos te vas a encontrar, siendo una gran herramienta para saber sobre llevar o trabajar esos cambios más pesados que vienen a tu vida.

Dependiendo de cómo se haya forjado nuestro carácter y/o personalidad podremos ver cómo afrontar esos cambios o qué tenemos que trabajar. Es decir, si sabes que un cambio va a llegar a tu vida, puedes estar preparado.

Es como cuando ves en el informativo de la noche que mañana va a llover. Puedes prepararte para ese cambio comprando o buscando un paraguas. No podrás evitar que llueva, pero al menos conseguirás no mojarte.

Sería algo muy genérico e imposible de escribir «cómo aceptar los cambios en la vida», puesto que cada persona es diferente y lo que a mi me sirve a ti no, aunque la causa del problema sea la misma, sin embargo, el efecto de éste será diferente en ambos.

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